Un palacio de cristal Cuando el desierto se apiade de mi cuando sus rojas dunas se coman mi perfil un falso oasis a mis sentidos llama la lejanía tu imagen me trae al venir
llegué al palacio de la divinidad y pregunté a las puertas el precio por pasar entra despacio, pero entra sin llamar no la despiertes, ella prefiere ser fugaz
Sucedió en un palacio de cristal Ocurrió, y nadie lo podrá olvidar
en la salida un abismo encontré y en mi saliva aún caldo de su piel toda mi vida, por manos lisas siempre frías la lejanía me hizo tal vez retroceder
Sucedió en un palacio de cristal Ocurrió, y nadie lo podrá olvidar
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